Una lectura clara de qué está pasando
En tres sesiones tienes una mirada profesional sobre lo que está sintiendo tu hijo o hija hoy, qué le cuesta decir, y dónde está la distancia. No una interpretación general, una lectura específica de tu familia.
No sabes si es la edad o algo más — y si algo pasa de verdad, no estás seguro de que te lo cuente a ti.
3 sesiones · informe escrito · plan personalizado
Tu hijo ya no te habla.
Ya no te cuenta lo que le pasa.
Cada día se aleja un poco más.
Y tú no sabes si es la edad, una pelea con amigos, o algo más serio.
No estás fallando. Es una etapa que nadie te enseñó a navegar — y la duda que tienes ahora se puede resolver. Pero empieza por entenderla.
La Evaluación Familiar del Adolescente es un proceso clínico breve, de 3 sesiones, diseñado para entregarte ese mapa — antes de que lo necesites con urgencia.
Una mirada profesional a lo que está pasando entre ustedes, y pasos concretos para avanzar.
En tres sesiones tienes una mirada profesional sobre lo que está sintiendo tu hijo o hija hoy, qué le cuesta decir, y dónde está la distancia. No una interpretación general, una lectura específica de tu familia.
Una de las preguntas que más pesa: ¿esto se resuelve en casa o necesita psicólogo? Al terminar el proceso tienes una respuesta clara, con criterio clínico.
Sales con un plan personalizado, frases concretas para usar en casa, y orientación adaptada a la edad de tu hijo o hija. No teoría: pasos que puedes aplicar mañana.
Todo esto queda por escrito en un informe de 4 a 6 páginas. Tuyo, para volver cuando lo necesites.
Comenzamos con los padres para ordenar lo que están viendo. Luego se suma tu hijo o hija (si lo desea), para presentar el proceso y ver cómo se relacionan todos juntos. Esta primera sesión deja claro al adolescente que la siguiente es un espacio suyo.
Un espacio confidencial donde tu adolescente puede expresarse con libertad. Aquí escucho cómo está viviendo esta etapa, qué le preocupa, qué le cuesta decir en casa. Este es el momento que más cambia la mirada.
Primero 30 minutos con tu hijo o hija: este es su proceso y merece su devolución. Luego 30 minutos con los padres: entrega del informe escrito y recorrido por el plan de acción, con frases concretas y orientación clara sobre qué hacer y qué evitar.
Cómo está la relación con tu hijo, qué lo está bloqueando, qué señales vigilar y qué hacer primero.
50% al agendar · 50% antes de la devolución
Se entrega boleta de honorarios, reembolsable en isapre y seguros complementarios.
Para padres con hijos entre 10 y 18 años que notan cambios que no saben cómo leer: aislamiento, irritabilidad, distancia, conflictos recurrentes o señales que los tienen preocupados.
Este proceso no reemplaza atención de urgencia ni tratamiento especializado. Si en tu casa hay señales de riesgo inmediato — autolesiones, ideación suicida, violencia, abuso o consumo problemático — escríbeme y te oriento hacia la derivación adecuada.
carla.romo@conectarconsentido.com
Psicóloga clínica · Pontificia Universidad Católica de Chile
Mamá de adolescentes
"Diseñé esta evaluación para que no tengas que esperar — porque llevo años viendo familias llegar cuando ya hay un diagnóstico psiquiátrico o un episodio grave. Esto existe para llegar a tiempo."
No. La terapia es un proceso largo y profundo. Este es un proceso corto de 3 sesiones para entender qué está pasando en casa y entregarte un plan claro. Si al terminar aparece que tu hijo o hija necesita terapia, te lo digo con criterio clínico y te oriento.
Sí. La sesión con tu hijo o hija es el corazón del proceso — sin ella no puedo entregarte una lectura clínica completa. Si hay resistencia inicial, lo conversamos en la primera sesión y trabajamos cómo plantearlo. La forma de presentarle el proceso al adolescente es parte de mi trabajo, no del tuyo.
Entre 2 y 3 semanas. La primera y segunda sesión las agendamos con una semana de distancia. Entre la segunda sesión y la devolución necesito unos 7 a 10 días para preparar el informe escrito. Si tienen alguna fecha límite (un viaje, un cambio de colegio), me lo cuentas y vemos cómo ajustar.
Sí. En la primera sesión ajustamos quién participa según cómo está estructurada tu casa hoy. Puede asistir un papá, una mamá, ambos, o adultos significativos en la vida del adolescente. El proceso se adapta a tu realidad.
Sin compromiso
Empieza por el test gratuito (3 minutos) →Te dice si lo que ves en casa es parte normal de la edad o si conviene mirar con más calma. Sin compromiso.